Un triángulo amoroso u odioso.
Ucrania-Crimea-Rusia y el Derecho Internacional.
Heber Arbuet-Vignali [*]
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Con este trabajo se procura presentar una rápida síntesis histórica que muestre como los actuales acontecimientos que involucran a los protagonistas del título se remontan, en algunos casos a la profunda antigüedad y con total claridad al siglo XVI. También se propone reseñar los acontecimientos recientes (la revuelta del euromaidán y las del Donetsk y el este de Ucrania; las revueltas en Crimea, su independencia y su anexión a Rusia; y las repercusiones de todo esto en las relaciones internacionales) y evaluarlos a la luz del Derecho Internacional Público posmoderno adoptando posición jurídico internacional respecto a los mismos y considerarlos a la luz de la política internacional.
Palabras Claves
Euromaidán. Independencia. Crimea. Irredentismo ruso. Autodeterminación.
Abstract:
This work seeks to provide a quick historical overview about the current events involving the different actors mentioned in the title. Some of those events dated back to the deep antiquity and very clearly during the sixteenth century. The work also proposes the reviewing of recent developments (the Euromaidán and the Donetsk Ukraine´s revolts, the riots in Crimea, it Independence and annexation to Russia, and the impact of this fact into the international relations) and evaluates under the postmodernism´s light the applicability of Public International Law. Then, a legal position will be adopted taking into account the World Politics.
Key words:
Euromaidán. Independence. Crimea. Russian irredentism. Self- determination.
1. Una historia con antiguos cruces.[1]
a. Los protagonistas. Aunque para muchos lectores bien informados este comienzo no sea necesario, nunca está demás recordar algunos detalles que pueden hacer comprender mejor el escenario en que se desarrolla este drama y los motivos que determinan a los actores que intervienen.
Rusia es el gigante. República federal semi parlamentaria con 83 Estados partes [2], cuyo actual presidente es Vladimir Putin [3], tiene 17.075.400 kilómetros cuadrados [4], siendo el estado más grande del mundo, limita con 16 países y dos entidades de reconocimiento limitado [5] y tiene una población de 143.700.000 habitantes, la 9ª. del mundo.
Ucrania es el pequeño país, aunque con 603.628 kilómetros cuadrados es el más grande de Europa [6], y tiene 44.800.000 habitantes, el 77.8 % de ucranianos, 17.3 % de rusos y otras de varias minorías [7]; de religión mayoritaria cristiano ortodoxa [8] y cuyo idioma oficial es el ucraniano, pero el ruso es también de uso muy extendido. Se trata de una República semi presidencialista integrada por 24 regiones o provincias, 1 República autónoma, la península de Crimea y 2 ciudades con estatuto especial, Kiev, la capital y Sebastopol en Crimea, bajo contrato de arrendamiento de Rusia y dónde reposta la flota de esta para los mares Negro y de Azov. Ucrania se constituye como Estado independiente en 1991 y desde entonces se mantiene muy vinculada a Rusia, actualmente, desde el 3 de marzo de 2014, en que cambian las autoridades, está bajo el gobierno interino de Oleksandr Turchinova [9].
Limita con 7 países y 2 mares [10]. Su organización política cuenta con un Presidente de elección popular; un Poder Legislativo con un parlamento unicameral, la Rada Suprema, con 450 escaños; un Primer Ministro; una Corte Constitucional que puede derogar leyes por inconstitucionalidad; y un Poder Judicial encabezado por la Suprema Corte de Justicia. Crimea es la manzana de la discordia. Hasta el 11 de marzo de 2014 ha estado integrada a Ucrania con un estatuto muy especial: como la única República Autónoma dentro de este país y con una base naval rusa dentro de ella, en la ciudad de Sebastopol, dispone de un estatuto internacional especial. Tiene sólo 26.200 kilómetros cuadrados, extensión similar a la de la isla italiana de Sicilia y una población de cerca de 2 millones de habitantes, de los cuales 58.32 % son de origen ruso, 24.32 % ucraniano, 12.10 % tártaro de Crimea, 1.44% bielorruso; 0.54 % tártaro y con menos del 0.50 %: armenios y judíos; habiendo además polacos, moldavos, azeríes, uzbecos, coreanos, griegos, alemanes y gitanos. Los idiomas hablados son el ucraniano y el ruso, pero también se garantiza el tártaro. Se gobernaba con un parlamento autónomo con 100 representantes. Su capital histórica y sitio emblemático es Sebastopol, actualmente base del apostadero naval ruso y su capital administrativa es Simferópol, la segunda ciudad de la región. La península esta rodeada por los mares Negro y de Azov y conectada a Ucrania sólo por el istmo de Perekop, de unos 8 kilómetros de ancho. Tiene una situación estratégica y geopolítica muy importante y siempre ha sido cruce de rutas comerciales.
b. La historia antigua de estos lugares. La historia madre de este proceso es la de Ucrania, el primer Centro de Poder independiente, de los tres, que adquiere importancia. La región registra asentamientos humanos desde el 4500 a.C. siendo habitada por cimeros, escitas y sármatas. Entre el 700 y 200 a.C., formó parte del reino escita y desde el 600 a.C. hasta el siglo VI d.C. partes de él fueron colonizadas por griegos, romanos y bizantinos. Desde mediados del siglo IV la ocuparon los godos, a quienes dominaron los hunos y en el siglo VII fue tomada por la antigua Gran Bulgaria y, después por los jasaros. La historia más reciente comienza en el siglo IX al ser ocupada por los rus, término aplicado a los varegos y también a los eslavos que ocupaban la región, los que fundan la Rus de Kiev [11], formada por varios principados y con capital en Kiev; en los siglos X y XI llegó a ser el Estado más grande de Europa y muy rico gracias a su comercio con Asia y Europa. Este Estado contribuyó a forjar la identidad nacional de ucranianos, bielorrusos y rusos. En el reinado de Vladimir I (980-1015) comenzó la edad de oro del reino que se desintegró en 1150.
A partir del siglo IX Ucrania y Rusia comparten historias. En el siglo I, los espacios rusos estaban poblados por tribus muy dispersas y entre los siglos II y VI sufrieron invasiones nómadas. Los orígenes de los rusos se encuentran en los eslavos que aparecieron en Europa entre los siglos III, y VIII. Estos en el siglo IX contribuyeron a fundar la Rus de Kiev, que se desintegrará en el siglo XII creándose diferentes poderes, el más fuerte de los cuales será el Principado de Moscú. La Rus de Kiev reunió por primera vez los destinos de Ucrania y Rusia y con la separación de esta se alejaron.
En los siglos XI y XII, Ucrania es invadida por tribus turquinas; en el XIII los mongoles la desbastan y luego la ocupan príncipes vecinos; en el XIV se reparte entre Polonia y Lituania; en el XVI, al formarse la República de las Dos Naciones [12] la región ucraniana (Rutenia) queda comprendida en ella y en el sur Crimea es gobernada por kanes musulmanes aliados o vasallos del Imperio Otomano. Por su parte, en Rusia, en los siglos XI y XII, tribus nómades empujan hacia el norte a sus habitantes; surgen después, como sucesores de la Rus de Kiev, la República de Nóvgorod y el Principado de Vladimir-Suzdal, los que durante tres siglos son asolados por los mogoles de la Horda de Oro. Está será enfrentada por el Principado de Moscú, comenzando así el proceso de reunificación de los rusos y el mantenimiento del legado político y cultural de la Rus de Kiev. Posteriormente, en el siglo XV el Principado de Moscú se constituye como el único Estado cristiano funcional situado en la frontera, después de la caída de Constantinopla (1453). Y en el siglo XVI, Iván IV, el Terrible (1547-84) consolida el dominio de Moscú entronizándose como Gran Duque de todas las Rusia primero y como Zar después, anexando Kazán, Astracán y estableciendo a los cosacos en el occidente de Siberia [13]. En el siglo XVII Pedro I, el Grande (1682-1721) funda el Imperio ruso, asegura su acceso al mar y coloca a Rusia como una de las grandes potencias europeas; en el siglo XVIII, Catalina II, la Grande (1762-96) continúa estos esfuerzos y llega al mar Negro (ver infra en este literal, párrafos 6 y 7).
En el siglo XVII se volverán a acercar los destinos de Ucrania y Rusia. En 1648 se produce un gran levantamiento cosaco contra la República de las Dos Naciones, constituyéndose un Estado semi militar, comprendiendo el margen este de Ucrania, en el Dniéper, que en 1654, tras la guerra ruso-polaca, se incorpora a Rusia, por el tratado de Pereyáslav, como Hetmanato (Estado) Cosaco; en el siglo XVIII, tras los repartos de Polonia, la parte ucraniana de Hálich es tomada por el Imperio Austro-Húngaro, y el resto de Ucrania queda incorporado a Rusia.
En el siglo XVIII se integra a este asunto Crimea, aunque su historia es muy anterior. Habitada por los cimerios fue colonizada por los griegos desde el siglo VII a.C.. En ella se creó el Reino del Bósforo, que estuvo bajo dominio nominal de Roma. En el siglo I d.C. fue conquistada por los godos a quienes sucedieron los hunos, alanos, avaros, jasaros, pechenegos, varegos, romanos de oriente y, por último, los genoveses. Más adelante se constituyó el kanato tártaro musulmán de Crimea. En 1475 el kanato fue ocupado por los turcos que lo conservaron hasta que se inició el proceso de su pérdida tras la derrota de los otomanos frente a Rusia en 1777. Aquí comienzan a reunirse las historias de nuestros tres protagonistas.
La guerra ruso-turca de 1768-74, una de las once así denominadas [14] se origina en otro lado. Durante un levantamiento de nobles polacos contra su Rey, Rusia apoya a este y persigue a aquellos que se refugian en Balta, ciudad de Ucrania, bajo dominio del kanato de Crimea, quién, a su vez, está bajo la protección del Sultán Mustafá II. Este se alía con los nobles polacos y el kanato y declara la guerra a Rusia. Finalmente triunfa Rusia y por el tratado de Kücüc Keynarca, entre otras disposiciones, se establece el contralor ruso de hecho sobre Ucrania, se reconoce la independencia de Crimea convertida en satélite ruso y Rusia accede a dos puertos del mar Negro. En Crimea se desata una endémica guerra civil, en 1783 Catalina II la invade y anexiona con la oposición del Sultán y dentro del marco de las conquistas, anexiones y exploraciones que conducen a la culminación de la formación del imperio ruso, el tercero más extenso de la historia.
En 1786 Catalina visitó Crimea haciendo una entrada triunfal, lo que inflamó los ánimos en Turquía que declaró la guerra. Rusia, aliada con el Imperio austríaco, derrotó totalmente al Imperio Otomano y en el tratado de paz de Lasi, en 1792, se reconoció la anexión a Rusia del kanato de Crimea, con lo cual esta llegó al mar Negro y no abandonará la península hasta que, en 1954, en el marco de la URSS, Nikita Jrushchov la cedió a Ucrania. En la península, entre 1854-56 se desarrolló la Guerra de Crimea que enfrentó a Rusia con Francia, Gran Bretaña, el Imperio Otomano y el Reino del Piamonte, corazón de la futura Italia [15].
c. La historia intermedia de estos lugares. Durante el siglo XIX, la mayor parte de Ucrania se mantuvo integrada a Rusia y el resto formó parte de Austria-Hungría; en 1814 sufre las invasiones napoleónicas y después la guerra de Crimea. Pese a las promesas de autonomía comprometidas en el tratado de Pereyáslav, Rusia nunca se la otorgó ni a la elite ucraniana, ni a los cosacos, por el contrario se llevó una política de rusificación; esto creo resentimientos y en el siglo XIX aparecieron movimientos separatistas cuya represión abrió las puertas a la Revolución rusa de 1905. En el siglo XX, durante la Primera Guerra Mundial, Ucrania dividida entre Rusia y Austria-Hungría, peleó en ambos bandos. Entre 1917 y 1922, durante la revolución soviética, Crimea fue bastión de los “rusos blancos”, anticomunistas, apoyados primero por los alemanes y después por EE.UU., Francia, Gran Bretaña y Turquía. Ucrania en 1917 se proclamó república independiente, pero realmente quedó dividida en 5 partes [16]. En 1920 la República Socialista Soviética de Ucrania se convirtió en Estado federado de la URSS, pero la otra parte del país, la occidental, forma con Polonia una alianza anti Soviética. En 1921, la paz de Riga entre la URSS y Polonia incorpora la Ucrania occidental a Polonia y reconoce a su parte oriental como República Socialista Soviética de Ucrania.
En 1939, Alemania y la URSS invaden Polonia, la derrotan y la reparten. La Ucrania occidental, Hálych y Volimia se incorporan a la Republica Socialista Soviética de Ucrania: por primera vez se alcanza la unificación de todo el país. Más adelante se le incorporan los distritos sur y norte de Besarabia, el norte de Bucovina y la región de Hertza. Desde 1941 Ucrania ofrece una heroica resistencia a los alemanes, especialmente en el sitio de Kiev, aunque parte de los ucranianos, los del Hálych, apoyan al eje. Después de la Segunda Guerra Mundial Ucrania incrementa su territorio con partes de Checoeslovaquia, Rumania y Polonia. En 1945 es Estado miembro fundador de las Naciones Unidas. En 1953, Nikita Jrushchov, quién había sido secretario del partido comunista de Ucrania entre 1938 y 49, se convierte en líder de la URSS y, en 1954, al festejarse el 300 aniversario del tratado de Pereyáslav dispone que la península de Crimea pase, de ser parte de Rusia, a serlo de Ucrania a quién se integra
2. Los hechos que conducen a la situación actual.
a. Antecedentes generales. Hacia fines de la década del 80, Mijaíl Gorbachov, Presidente de la Unión Soviética, inicia un proceso de apertura política (glasnost) y de apertura económica (perestroika) los que llevan en 1989 al surgimiento de movimientos nacionales tanto en los Estados comunistas afines a la Unión Soviética, como en los Estados miembros que la componen. En 1991 las fuerzas armadas y el partido comunista de la URSS intentan derrocar a Gorbachov mediante un golpe de estado pero este fracasa; el 8 de diciembre de ese año se reúnen en Brest los Presidentes de Rusia (Yeltsin), Ucrania (Kravchuk) y Bielorrusia (Shuskhkiévich) y acuerdan disolver la URSS y crear la Comunidad de Estados Independiente. Gorbachov se opone, pero el proceso se precipita y el 25 de diciembre deja de existir la URSS y Gorbachov renuncia.
b. En Ucrania, el 16 de julio de 1990 el Parlamento firma la Declaración de Soberanía Estatal del país; el 24 de agosto de 1991 el Parlamento aprueba la Declaración de la Independencia de Ucrania y en diciembre se refrenda esta declaración en un referendo apoyado por el 90 % de la población, se hacen elecciones presidenciales y se producen enfrentamientos con la URSS [17]. El primer presidente es Leonid Kravchuk (1991-94), a quién acompaña como Primer Ministro Vitold Fokia (1990/92)[18].
En 1991, durante el proceso de desintegración de la URSS, en enero, la situación de Crimea se disputó entre Rusia y Ucrania y en febrero se restableció una República Autónoma de Crimea dentro de Ucrania; en agosto Ucrania se separó de la URSS. En 1992 el Soviet Supremo anuló la decisión adoptada en 1954 y que separaba Crimea de Rusia para transferirla a Ucrania y proclamó la independencia de la península; Ucrania insistió en retenerla y, en mayo, el Parlamento ucraniano anuló la independencia ; posteriormente, se arribó a un acuerdo para que Crimea quedara dentro de Ucrania con el estatuto de República autónoma, siendo la única con esa calidad dentro del país. En 1994 se realizan elecciones en Crimea: todos los partidos, incluso el vencedor apoyaban la reunificación con Rusia. Desde antes y desde entonces, la vida política de Crimea continuó con estas tensiones entre: la situación jurídica y de hecho que la ubican como parte de Ucrania; la realidad étnica que muestra una gran proporción de población de ascendencia rusa; la existencia de algunos grupos reminiscentes de su pasado que proponen su reintegración a “la madre patria” Rusia. Y de otros grupos, de menor número, que se sienten ucranianos y no quieren perder un posible bienestar económico y mayor tranquilidad, si es que se mantienen fiel a esa pertenencia; y el aguijón de un pequeño grupo-problema tártaro formado por los que retornaron después de las deportaciones forzadas de la época soviética del estalinismo.
En 1994, Ucrania firma un acuerdo de cooperación con la Unión Europea, con la que se sienten identificados los ucranianos occidentales, los que antiguamente pasaron mucho tiempo bajo dominio austro húngaro o polaco, pero que ven con desconfianza los ucranianos del este, muchos de ascendencia rusa. En 1996 se reforma la constitución y se lleva al país a un régimen semi presidencialista, lo que abrirá, en épocas posteriores, las posibilidades a abusos autoritarios. En el 2004 hay elecciones en Ucrania, los candidatos principales son V. Yúschenko, filo europeo quién obtiene el 39.87 % de los votos y V. Yanukovich, pro ruso y que era el primer ministro, logra el 39.32 %; debe irse a una segunda vuelta. Los partidarios de Yanukovich que prevén la derrota, realizan falsificaciones que escandalizan a los ucranianos y Yúschenko es envenenado y casi muere. El pueblo se revela, se produce un alzamiento popular, la Revolución Naranja que comienza liderado por Yulia Timoshenko en la Plaza (Maidán) Independencia para luego extenderse por todo el país. En estas circunstancias el Tribunal Supremo de Ucrania comprueba tales irregularidades en las elecciones precedentes que las anula y manda hacerlas de nuevo; los partidarios de Yanukovich condicionan su aceptación a que se haga una reforma constitucional que desplace poderes del Presidente a la Rada (Asamblea o Parlamento), la Suprema Rada aprueba la reforma, se realizan las nuevas elecciones en que vence V.Y{ushchenko con el 51.99 % frente al 44.20 % de Yanukovich. Asume Yúshchenko y designa Primer Ministro a Y.Timoshenko. La Revolución Naranja despertó grandes esperanzas, pero ya en setiembre de 2005 el gobierno entró en crisis y renuncia la Primer Ministro, que volverá a serlo entre el 2007 y 2010. En las nuevas elecciones del 2010 gana Yanukovich y establece un modelo más presidencialista.
c. En Rusia. Vladimir Putin, miembro de la KGB, en 1996 sirve en la administración de Boris Yeltsin por quién es nombrado director de la misma. Cuando en 1999 Yeltsin anuncia su dimisión, constitucionalmente debe ser suplantado por V. Putin, cosa que ocurre asumiendo la presidencia interina. Posteriormente Putin ganará las elecciones del 2000 y será reelecto en el 2004 con el 71 % de los votos; en el 2008 la constitución le impide optar por una tercera reelección consecutiva y entonces apoya a Dimitri Medvedev quién gana las elecciones, asume la presidencia y Putin es designado Primer Ministro. En el 2012 V. Putin volverá a ganar las elecciones presidenciales con el 63 % de los votos, esta vez por un período de seis años, por lo cual, en la actualidad, continúa en el cargo y D. Medvedev es designado Primer Ministro.
3. Gestación y desarrollo de la situación en Crimea.
a. En Ucrania. Desde hacía tiempo la Unión Europea procuraba acercar a Ucrania por donde pasa la energía que recibe desde Rusia; se proponía ir más allá de la cooperación económica, profundizando la política. El 30 de marzo 2012 el Presidente V.Yanukovich [19] y los líderes de la Unión Europea firman un proyecto de tratado por el cual Ucrania se adhiere a la Unión y esta condiciona la ratificación del acuerdo a que aquella recomponga su marcado deterioro democrático, al retorno al imperio de la ley, a la excarcelación de Yulia Timoshenko y de Yuriy Lutsenko [20] y a la regularización de las garantías democráticas. Si bien se libero a Lutsenko, se mantuvo en prisión a Timoshenko y la situación política continuó como antes. En definitiva el tratado no se concreta y Rusia promete ayuda económica a Ucrania si se aleja de la Unión Europea; la situación sigue igual. En diciembre se producen fuertes protestas contra el gobierno.
Si bien el Presidente Yanukovich concurre a la cumbre de la Unión Europea en, dónde se firmaría el acuerdo, no asume el compromiso porque entre el 20/21 de noviembre de 2013, por decreto del Ejecutivo, se suspende la firma del acuerdo de libre comercio con la Unión Europea que se venía negociando “... porque Ucrania ha experimentado una caída en la producción industrial y también por nuestras relaciones con la Comunidad de Estados Independientes”[21]. Esto se suma al descontento general existente y el 21 de noviembre comienzan en la Plaza (maidán) Independencia de Kiev disturbios promovidos por universitarios a los que se suman luego distintos sectores de la población descontentos con la gestión de gobierno. Posteriormente, a estos grupos se agregarán organizaciones sociales, la oposición política, entre ella el grupo fascista Pravisector y el partido de extrema derecha Svoboda, y también las iglesias con excepción de la iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú. Ha comenzado el Euromaidán [22]. El pueblo de Ucrania actualiza su antigua división: 38 % apoya la asociación con Rusia y 37.8 % el acercamiento a la Unión Europea[23] . Las movilizaciones civiles en la Plaza Independencia de Kiev, que también utilizan el espacio cibernético, son pro europeístas, rechazando la política del presidente Yanukovich de acercamiento a la órbita rusa y sometimiento a la influencia de Putin, hay reclamos económicos y rechazo al gobierno.
La protesta, que se extiende al centro y al oeste de Ucrania, de posición pro europea y con pequeños focos en el este pro ruso, es reprimida duramente: 98 muertos y, a la vez, se abren al vandalismo civil: destrucción de la estatua de Lenin en Kiev, barricadas, ataques a edificios públicos, toma de edificios emblemáticos, etc. Con mayor o menor intensidad los disturbios continuarán hasta febrero 2014.
En enero 2014, el gobierno de Yanukovich, al producirse disturbios desata la represión y la Rada ordena penas contra los manifestantes; el 22 de enero hay 5 muertos; y el 28 el Primer Ministro renuncia y se derogan las medidas. No obstante las represiones del 18 de febrero dejan 26 muertos. Entre el 19 y 20 de febrero 2014, el gobierno y los rebeldes pactan una tregua, que se rompe 6 horas después, con 21 muertos registrados. El 20 de febrero Putin manda un mediador a Kiev y el Presidente rechaza una mediación de la Unión Europea. El 21 de febrero de 2014 se cierra un acuerdo entre el Presidente Yanukovich y la oposición para adelantar las elecciones, formar un gabinete de transición, frenar las violencias y retornar a la constitución de 2004. El 22 sorpresivamente, con el pretexto de concurrir a un congreso de gobernantes del este de Ucrania y Crimea realizado en Jorkov, y sin pedir autorización al Parlamento, el Presidente abandona Kiev desapareciendo. Ese mismo día la Rada Suprema (Parlamento) le destituye mediante impeachment, por 328 votos sobre 450, mas de los 2/3 tercios requeridos constitucionalmente [24] y asume el control del país; destituye al Presidente por ausencia, retorna a la Constitución de 2004, o sea que se vuelve al sistema parlamentario en lugar del presidencial. Como consecuencia de esto el Primer Ministro Oleksandr Turchinov, de tendencia europeísta [25], asume la presidencia del parlamento y un gobierno provisorio dirige el país con idea de acercarlo a la Unión Europea. Se fijarán las elecciones para el 25 de mayo, pero Rusia no reconoce al nuevo gobierno (ver infra Numeral 5 a).
b. En Crimea. El 22 de febrero de 2014 grupos de ciudadanos crimeos de lengua y ascendencia rusa se manifiestan en contra del nuevo gobierno pro europeo de Kiev pronunciándose, además, por un acercamiento de la península a Rusia. Se producen movimientos militares, de tropas locales y de fuerzas rusas de las bases y aparecen propuestas populares para hacer un referendo separatista. El 24 de febrero, en Sebastopol, miles de manifestantes deponen al alcalde nombrado por Kiev y designan uno pro ruso.
El 26 de febrero los separatistas pro rusos, insuflados sus deseos por Rusia, hacen subir las tensiones; se forman brigadas de auto defensa en Sebastopol y en Simferópol, en esta, capital administrativa de Crimea, se enfrentan grupos europeístas y pro rusos. El 27, unos 50 hombres armados no identificados, sin encontrar resistencia, toman la Presidencia y el Parlamento de Crimea, donde hacen flamear la bandera rusa junto a la de Crimea (que comparten colores en diferente franjeado); el 28 otros grupos similares toman los aeropuertos civil y militar de Simferópol. En diversos círculos, especialmente ucranianos, se sostiene que se trata de soldados y pertrechos (armas, transportes, etc.) rusos sin identificación que actúan solapadamente. Resulta probada la existencia de estos grupos sin identificación, pero la versión de que se tratan de fuerzas armadas rusas camufladas, no ha sido ni confirmada, ni descartada por versiones objetivas confiables. De qué se trató ¿de activistas crimeos?, ¿de fuerzas armadas rusas camufladas?; y, jurídicamente, ¿Qué figura se configuraría en cada una de esas hipótesis? (ver infra Numeral 5 b párrafo 8).
El Parlamento de Crimea destituye al Primer Ministro, nombra a uno nuevo y convoca a referendo regional sobre el futuro de la península para el 25 de marzo; Kiev acusa a Rusia por intervenir en sus asuntos internos, lo que esta niega. Putin pone en alerta a las fuerzas armadas rusas en la frontera de Ucrania y ordena maniobras. Hay enfrentamientos en Crimea. Yanukovich pide asilo en Rusia.
El mes de febrero se cierra en Crimea con grandes tensiones militares, con temores de una invasión y luchas de relativa intensidad por la disponibilidad de la flota del mar Negro [26]. El 1° de marzo los disturbios se extienden fuera de Crimea a Donbáss, en territorio de Ucrania [27] y, en la península, el auto proclamado Primer Ministro de Crimea pide la intervención rusa; como respuesta la Cámara Alta del Kremlin aprueba por unanimidad el uso de la fuerza armada rusa en Crimea “...para proteger las vidas amenazadas de los ciudadanos rusos y nuestros compatriotas...”; el 2 de marzo Ucrania moviliza sus tropas y habla de declaración de guerra. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas llama a reunión urgente y los ministros de la Unión Europea también se reúnen.
El 3 de marzo Rusia anuncia que va a hacer un puente (o un subacuático) en el estrecho de Kerch, en el Mar de Azov, para unir Rusia con Crimea. Afirma también que el objetivo de sus tropas en la península no es invadir, sino disuadir a los radicales del uso de la violencia, facilitar la reconciliación nacional e impedir ataques de aquellos contra los rusos. Fuera de Crimea se dan incidentes como el ataque de tropas rusas al puesto fronterizo ucraniano de Balaklava.
En esta época se desploma la bolsa de Moscú; se procura una salida diplomática entre EE.UU., Unión Europea y Rusia, la que no desea tratar con el gobierno de Ucrania, al que no reconoce. El 6 de marzo es un día de quiebre, por entonces Rusia ha ocupado de hecho toda la península; el Consejo Supremo, Parlamento de Crimea, por 78 afirmativas en 86 presentes de sus 100 integrantes, se pronuncia a favor de la anexión a Rusia, fijando el 16 de marzo como fecha para realizar el referendo para confirmar o no esta decisión. Kiev considera que todo esto es inconstitucional. En esa misma fecha las autoridades de Sebastopol, ciudad autónoma y base rusa, aprueban su integración a Rusia.
Ya en la primera semana de marzo, aunque continúan los incidentes y los enfrentamientos, Rusia, junto a los crimeos pro rusos dominan la península, situación que provoca en Kiev “un rechazo ante el ataque en contra de su integridad territorial” y en Rusia hace que 65.000 ciudadanos manifiesten frente al Kremlin mientras los Presidentes de ambas cámaras daban su visto bueno para “la anexión de Crimea como República de la Federación, si el referendo del 16 de marzo así lo decidía”.
El 11 de marzo, el nuevo Soviet Supremo (Parlamento) de Crimea, en una sección extraordinaria y secreta, basándose en la opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 2010 que dictaminó que la autoproclamada independencia respecto a Serbia, hecha por el Parlamento de Kosovo, no violaba el Derecho Internacional [28], por 78 voto presentes sobre 100 escaños, proclamó la independencia de Crimea. Por su parte, las autoridades de Sebastopol, ciudad autónoma, hicieron lo mismo y ambas constituyeron la República de Crimea. Kiev rechaza esta “violación a su integridad territorial” y considera inconstitucional el procedimiento. Moscú, sin ocultar su satisfacción, considera todo legítimo. Las reacciones de los demás países, aunque no reconocen la independencia, tampoco resultan contundentes. Cabe preguntarse cómo se inserta en el marco del Derecho Internacional Público esta declaración unilateral de independencia posteriormente ratificada por el referendo del 16 de marzo (ver infra Numeral 5 b párrafo 9) El hecho tendrá otras repercusiones colaterales: el 13 de marzo OSCE [29] dispone desplegar una misión de observación en Ucrania, incluida Crimea; mientras continuaban las tensiones militares con maniobras navales rusas en el Mediterráneo y de EE.UU., Rumania y Bulgaria en el mar Negro, además de desplazamientos de tropas rusas hacia la frontera con Ucrania. Bruselas prepara sanciones contra Rusia.
El 15 de marzo, el Parlamento de Ucrania, por 278 votos en 296 presentes disuelve al Parlamento de Crimea; en tanto ese mismo día en la península se realiza una jornada de reflexión antes del referendo. También en la fecha el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas vota una propuesta de EE.UU., respaldada por la Unión Europea, Japón y Turquía, entre otros, por la que se exhortaba a la Comunidad Internacional a no reconocer el resultado del referendo de Crimea a realizarse al otro día. La propuesta se fundaba en la necesidad de defender la integridad territorial de Ucrania recibiendo 13 votos a favor [30], la abstención de China que propiciaba una salida negociada y el voto negativo de Rusia que entendía que la moción violaba el derecho de autodeterminación de los ciudadanos de Crimea, este voto negativo, veto, determinó que la propuesta no se aprobara.
El 16 de marzo, estando la península bajo control militar y económico ruso, se realizará el referendo propuesto por las nuevas autoridades de Crimea, aunque según la normativa ucraniana no son legales los referendos locales. Las opciones propuestas fueron: ¿Está a favor de la unificación de Crimea con Rusia como parte de la Federación Rusa? o. ¿Está a favor de restablecer la constitución de 1992 y el estatuto de Crimea como parte de ucrania previsto en ella?. Quedaba excluida la posible opción de una Crimea independiente.
Al referendo concurren 123 observadores de 23 países [31]. Las boletas se imprimen en tres idiomas: ruso, tártaro y ucraniano. Habrá otro referendo propio en Sebastopol. Los tártaros llaman al boicot. El 16 se abren en Crimea 1205 colegios electorales para recibir a un millón y medio de habilitados, de los cuales votan el 90 % ganando la opción pro Rusia por el 96.77 %, con un 2.51 % a favor de Ucrania. En Sebastopol se habilitaron 192 colegios, para recibir a 305.000 habilitados convocados de los que votó el 80 %, haciéndolo a favor de la anexión a Rusia el 95.6 %. El resultado del referendo sólo es reconocido por Rusia, guardando silencio los demás países.
El 17 de marzo, el Parlamento de Crimea, por 85 votos en 100 escaños la declara Estado soberano independiente como República de Crimea, pide su reconocimiento como tal y decide su anexión a Rusia. Se envía una delegación parlamentaria a Moscú para negociar con la Duma Estatal (Parlamento ruso) las exigencias para el ingreso a la Federación Rusa. Entre tanto, en Crimea, se cambió el uso horario de Kiev por el de Moscú, se sustituyó como moneda la grivna ucraniana por el rublo ruso que la sustituirá completamente en 2016. Rusia otorga a Crimea un crédito por 410 millones de dólares americanos y Sebastopol pide su ingreso como territorio federal, una entidad separada del resto, con igual estatuto que Moscú y San Petersburgo.
El 18 de marzo Putin, los líderes crimeos y el Alcalde de Sebastopol firman el tratado de adhesión de los dos nuevos territorios a Rusia, la que declara a Crimea “...parte inalienable de Rusia”; para concretar internamente este hecho sólo falta el visto bueno del Poder Constitucional ruso y la aprobación del Parlamento, con lo cual Crimea pasaría a ser la 22ª. República de la Federación Rusa y Sebastopol a ser la tercera ciudad con carácter federal. Kiev arría la bandera ucraniana en Crimea. El 19 de marzo el Tribunal constitucional ruso reconoce la legitimidad de los tratados de adhesión de Crimea y Sebastopol a Rusia y el 21 el Consejo de la Federación Rusa ratifica los acuerdos de incorporación y se crea el distrito federal de Crimea. Internamente cae el telón. (Ver infra, Numeral 5 b).
c. Las recientes tensiones internacionales. El 20 de marzo, mientras Ucrania pide a la ONU que declare a Crimea zona desmilitarizada, Rusia, en esta, incorpora a su ejército, a los militares ucranianos que así lo deseen. Ucrania cierra el acceso terrestre a la península y se producen incidentes.
El 21 de marzo la Unión Europea firma con Ucrania [32] un tratado de Asociación, muy similar al que se negociaba en 2012 y desencadenara su crisis interna. La Unión Europea apoya una misión de la OSCE (ver supra llamada 30) a Ucrania. Y si Putin no sube la apuesta y pretende ir por más territorios irredentos, parecería estar todo encaminado para estabilizarse, no obstante el cruce de sanciones políticas y diplomáticas y los movimientos militares entre Moscú y occidente.
El 23 la OTAN alerta sobre un despliegue de tropas rusas que amenazarían a Ucrania. El 24 las potencias del G.8 excluyen de él a Rusia, volviendo a ser el G. 7, aunque lo importante continúa siendo el G. 20, y se anula la reunión de Sochi (Rusia) llevándola a Bruselas. En tanto Ucrania arría las banderas y retira sus tropas de Crimea. El 27 la OTAN cambia el eje de su estrategia quitando importancia a sus acciones en el exterior (Afganistán, por ejemplo), para centrarlas en el este de Europa. El 29, los ministros de relaciones exteriores de EE.UU., Kerry y de Rusia, Lovrov, se reúnen en París para procurar encausar la crisis: este demanda la federación de Crimea y aquel su devolución a Ucrania. El 31 de marzo, como en 1768 lo hiciera Catalina la Grande (ver supra Numeral 1 b párrafo 7) el Primer Ministro ruso Medvédev llega a Crimea con la mitad de su gabinete para discutir in situ, en Sebastopol, con el ejecutivo crimeo, los asuntos atinentes al desarrollo de la península ¿Se abrirá como en el siglo XVIII, nuevas acciones militares o, como pensamos que ocurrirá, la situación favorable a Rusia se estabilizará, al menos, en tanto esta no intente subir su apuesta e ir también por otros territorios rusificados en sus fronteras? [33].
4. La movida política.
a. El marco eterno de un enfrentamiento coyuntural. En la posmodernidad, viejos actores se encuentran nuevamente en viejos escenarios, pero con libretos y utilería actualizados. Es un clásico que siempre atraerá, máxime cuando los finales, que no sorprenderán, pueden tener giros novedosos. En la eterna, larga y abierta frontera del este de Europa, que siempre separó tradiciones, estilos políticos y formas de vida, se renueva la puja en un nuevo forcejeo.
Ucrania es un país por siempre dividido entre el oriente ruso, antes soviético y antiguamente zarista y el occidente europeísta, antes alemán, austrohúngaro o polaco. Separada de la URSS al implosionar esta, sus raíces occidentales la van acercando a Europa, con satisfacción para la Unión Euroea y EE.UU. y con alarma para los rusos, pues el país está en un punto estratégico para la defensa militar frente a la OTAN y también para los planteos económicos, especialmente por tratarse de la zona de paso de los gasoductos rusos que dan vigor a la industria europea del centro oeste. Para Rusia la situación era aún más alarmante porque, la península de Crimea pertenecía a Ucrania y en ella tiene su apostadero naval [34] arrendando hasta mediados del siglo XXI; por esta razón, una Ucrania volcada hacia la Unión Europea no garantizaría el mantenimiento de la situación, pondría en peligro la mejor salida rusa a mares cálidos, el eterno propósito de Pedro el Grande y limitaría enormemente la posibilidad de que Rusia retornara al pequeño círculo de las Potencias del mundo.
b. El irredentismo ruso. Desde la desintegración de la URSS en 1991, V. Putin ha sido una figura de primera plana en la política rusa (ver supra Numeral 2 c) y sus acciones internacionales, aunque más discretas, recuerdan a la doctrina Monroe de EE.UU. en el Siglo XIX y a la doctrina Brézhnev de la URSS a mediados del siglo XX. Se ha preocupado especialmente por las zona irredentas de mayoría étnico-lingüista rusa, pero bajo el dominio de otros Estados [35], especialmente de los situados en la frontera con Europa, aunque también con Asia.
Los primeros movimientos se producen en Transnistra, parte de Moldavia, extendida como una franja sobre el río Dniéster, entre esta y Ucrania, que la separa de Rusia y limitando al sur con Odessa en el mar Negro. Los alzamientos comenzaron en 1990, antes de la separación de la URSS. En 1992, cuando Moldavia independiente ingresa en Naciones Unidas, las acciones independentistas de Transnistra se intensifican y obtienen su independencia de hecho en 2006, declarándose esta por un referendo regional; esta situación sólo es reconocida por Rusia, Abjasia y Osetia del Sur. En 2014, después de los hechos de Crimea, Transnistra ha pedido su ingreso como parte de la Federación Rusa.
El segundo movimiento ruso se produce aprovechando la situación de Osetia del Sur, región de Georgia, en su frontera con Rusia que, en 1991, declaró su independencia de aquella y, tras vencerla, se proclamó República independiente, sólo reconocida por Rusia después de 2006 (segunda guerra con Georgia en la que recibiera su ayuda), junto con Abjasia, Nauru, Nicaragua, Venezuela y Tuvalu. En 1992 la mayoría de su población votó por su anexión a Rusia; y, en el referendo del 12/11/06 en que participara el 91 % de la población, el 99 % votó por la independencia y la unión con Osetia del Norte y Rusia. Casi paralelamente se da el tercer movimiento ruso en Abjasia, en la cordillera del Cáucaso, que también se independiza de hecho de Georgia en 1992, sin tener reconocimiento internacional hasta 2008 en que se lo otorgan Rusia y otros cinco países.
La última (¿?) acción de este tipo ha sido emprendida por Putin en Crimea, esta vez completando todas las etapas del proyecto y con total éxito. Según P.Paugala, 2014, el presidente ruso, siguiendo las reglas de Sun Tzu (op.cit.), pensador y estratega militar chino que vivió entre los años 544 y 496 a.C., logró que una basa fundamental en la estrategia rusa, Crimea, la que había perdido en 1954, retornara a su dominio, al “...utilizar la astucia para hacer que el enemigo (Ucrania, Unión Europea, EE.UU.) deposite sus armas y se rinda antes de haber comenzado a combatir...”, ya que ganó una guerra “...sin necesidad de combatirla, esencialmente jugando con la astucia, las exageraciones, las informaciones falsas emitidas en el mejor momento para desorientar al enemigo, dándole falsas esperanzas al enemigo al principio de las hostilidades, antes de desilusionarlo completamente al final”.
Siguiendo las 10 reglas de Sun Tzu[36] Putin se hizo de la fundamental península de Crimea sin grandes estridencias y ante la mirada atenta pero inoperante de EE.UU. y la Unión Europea. Las réplicas de quienes pretendieron enfrentarle fueron sanciones simbólicas (exclusión del G.8.), inoperantes (prohibición de viajes, bloqueos de activos a personalidades) o auto limitadas por sus negativas repercusiones en quienes las imponían (sanciones económicas y diplomáticas).
c. Análisis político de la movida rusa. Más allá de la legalidad o ilegalidad internacional de la misma (ver infra Numeral 5 b), las acciones adoptadas por Putin respecto a Crimea, si bien no fueron sorprendentes, porque continúan la línea general de la política rusa de un tiempo a esta parte (caso Snowden, ver H.Arbuet-Vignali 2014/1, posiciones en Siria, ver H. Arbuet-Vignali 2013 y también respecto a Irán; ver también llamada 36), fue más allá y ha concluido, por ahora (marzo/abril 2014) aportando una importante ventaja estratégico-política para Rusia, sin que le haya significado mayores costos, más allá de un poco operante desprestigio a nivel internacional. Rusia toma disponibilidad de la península de Crimea a la que integra como parte de la Federación Rusa. Crimea es esencial para su flota del mar Negro y su más fácil llegada al Mediterráneo y otros espacios. Esto lo logra con pocos disturbios en los que sólo solapada y discretamente participa, sin reportar ninguna baja y con la aquiescencia fervorosa y manifiesta de la mayoría del pueblo crimeo. Debilita a Ucrania [37] a quién dificulta toda acción de acercamiento a la Unión Europea y la OTAN, a la vez que le crea un gran problema con el efecto dominó de la situación de Crimea en los espacios ucranianos del centro este, el este y el sur con mayorías pro rusas y proclives a la integración con Rusia.
La política de Putin ha dejado impotente a una Unión Europea ruso dependiente en muchos aspectos, especialmente el energético y a puesto en falso a EE.UU. que, frente a los hechos, no ha podido ir más allá de hacer declaraciones, amenazas, e imponer sanciones simbólicas ya que no dispone de ninguna realmente eficaz sin efecto boomerang.
La gran incógnita actual es ¿Rusia irá más lejos en las regiones irredentas? Pensamos que ahora no, pero que dejará establecida las bases para reabrirla más adelante, cuando se de una situación que le favorezca: la puerta está abierta, se hizo la evaluación de los rivales a enfrentar, las bases están establecidas y no se presentan obstáculos significativos que no sean los derivados de calcular mal, avanzar demasiado, llegar a puntos de no retorno y forzar un enfrentamiento bélico con todas las armas, que nadie desea ni podría soportar.
d. Los enfrentamientos internos en Ucrania. El país desde siempre fracturado (ver supra Numeral 1 b), también lo estuvo cuando se separó de la URSS (ver supra Numeral 2 b), situación que mantenía en el 2004 y mantiene en la actualidad (ver supra Numerales 2 b y 3 a). Desde la Revolución Naranja las oposiciones entre pro europeos y pro rusos habían revivido y reabrieron la crisis con las luchas internas del Euromadián. El soterrado enfrentamiento entre las regiones del oeste y centro de Ucrania con las del sur, el este y el centro este (ver mapan en páginas 2 y 3), se reavivó con el detonante de la firma de un tratado de acercamiento a la Unión Europea, pero alimentadas también por profundas querellas entre partidos políticos, resentimientos entre sus lideres por razones políticas y personales, profundas diferencias entre lealtades nacionales, todo ello inserto en el marco de una corrupción en el manejo de los negocios públicos y un lujo rechazable y burdo en el estilo de vida del presidente que traicionaba al común de las gentes con su forma de actuar. En medio de esta situación explota el euromadián, primero como una respuesta popular y auténtica frente a los abusos del poder, que luego es infiltrada por los partidos de oposición, las ideologías y los desbordes. Entendemos que, en su origen, fue un claro ejemplo posmoderno de ejercicio del derecho de resistencia a la opresión, y en manos del común de las gentes, para castigar a sus gobernantes que traicionaban el pacto, al utilizar en su provecho y satisfacción personal, el poder que el común de las gentes les dio con el objeto de ser ordenadas y ser conducidas a su felicidad y no para otra cosa (ver infra Numeral 5a).
e. Las respuestas de sanción a Rusia. Fueron varias y hasta el momento inocuas. El intento con mayor incidencia, pero que de antemano se sabía que no podía prosperar, lo constituyó la propuesta de EE.UU. en el Consejo de Seguridad para declarar nulo el referendo realizado en Crimea y no reconocer sus resultados, Resolución que se paralizó por el veto ruso (ver supra Numeral 3 b, párrafo 9). La otra acción a nivel mundial se concretó con la Resolución 68/262 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 27 de marzo de 2014 sobre “Integridad territorial de Ucrania”, dónde se afirma el compromiso de Naciones Unidas de reconocer a Crimea como parte de Ucrania, invalidando el referendo realizado en ella el 16 de marzo de 2014, cuyo objeto es “...preservar la soberanía, la independencia política, la unidad y la integridad territorial de Ucrania, dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente...”, por lo que se exhorta a “...los Estados a que desistan y se abstengan de cometer actos encaminados a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de Ucrania...” [38].
Esta Resolución constituye una mera recomendación, no obligatoria, que tiene peso político, pero disminuido por el hecho de sólo contar con el apoyo de poco más de la mitad de los Estados miembros, aunque en ella está incluida la mayoría de las grandes potencias y que parece responder más a alineamientos ideológicos, políticos o de simpatías que a un verdadero posicionamiento jurídico (ver infra Numeral 5 c).
Por último se concretaron otras sanciones como exclusión de foros (el G. 8), económicas (congelación de activos de personalidades políticas ucranianas y rusas y de un banco), políticas (suspensión de visas y de autorizaciones de tránsito a políticos ucranianos y rusos). Todas fueron sanciones en general legítimas, pero poco eficaces o, directamente ineficaces.
f. La propuesta rusa de federalización. El 30 de marzo 2014, el Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Seguéi Lovrov, formula una propuesta para solucionar la crisis ucraniana ofreciendo formar con EE.UU. y la Unión Europea un grupo de trabajo que establezca un diálogo con Kiev en procura de una reforma constitucional en Ucrania para modificar, mediante la aprobación por referendo, la estructura jurídica y política de este país, creando un estado federal en el que el idioma ruso fuera la segunda lengua oficial y los Estados partes tuvieran amplias competencias económicas, financieras, lingüísticas, educativas y en materia de relaciones internacionales con su vecinos en los asuntos económicos y culturales.
La propuesta fue rechazada radicalmente por Kiev; no tuvo repercusiones en el balance general de las relaciones internacionales; pero levantó una serie de manifestaciones de miles de personas que salieron a la calle en las zonas ucranianas de mayoría étnico rusa o ruso parlante, que reclamaban por la puesta en práctica de la propuesta rusa, especialmente en Járkov, Donetsk, Luganks, Odessa y otras ciudades. Esta propuesta se tratará en la reunión del 16 de abril en Ginebra (ver infra Numeral 6 d). Cabe preguntarse si esta iniciativa configura o no una intervención en los asuntos internos de Ucrania (ver infra Numeral 5 d)
5. Evaluación jurídico internacional de las situaciones expuestas.
a. ¿Golpe de Estado o resistencia a la opresión?. Reconocimiento del nuevo gobierno. Respecto a los sucesos ocurridos en Ucrania entre el 21 de noviembre de 2013 y el 22 de enero de 2014 (ver supra Numeral 3 a, párrafos 2 a 4 y Numeral 4 d), una parte de la doctrina y de los Estados, sostienen que se ha dado un golpe de Estado y otra que hubo una revolución legítima resistiendo a un opresor y en consecuencia los primeros no reconocen al nuevo gobierno y los otros sí. El Presidente Yanukovich, que abandonó o debió abandonar su cargo, sostuvo que se trataba de un golpe de Estado y reivindicó la legitimidad de su continuidad como presidente de Ucrania, aún cuando se había exilado a Rusia; esta, por las mismas razones no ha reconocido al nuevo gobierno. En cambio, EE.UU. y los países de la Unión Europea, lo reconocen tácitamente al tratar con él y, sin explicitarlo, entienden la existencia de una revolución legítima para expulsar a un gobierno que, aunque elegido democráticamente, posteriormente abusó del poder recibido del pueblo traicionándolo. Debe analizarse cuál es la posición correcta.
El Diccionario de la Real Academia Española (op.cit.) define al golpe de Estado como “...la actuación violenta y rápida, generalmente por fuerzas militares o rebeldes, por la que un grupo determinado se apodera o intenta apoderarse de los resortes del gobierno de un Estado, desplazando a las autoridades existentes”. Una definición similar presenta Wikipedia, en la que se agrega que la acción se realizará “...vulnerando la legitimidad institucional establecida en el Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigentes con anterioridad...”.
Muchos autores vinculan el golpe de Estado, sólo con los pronunciamientos militares o los cambios institucionales promovidos por la fuerza a partir de las propias esferas de gobierno y sus instituciones, desde dónde las mismas autoridades investidas desestabilizan y alteran por la fuerza del orden legal existente. Otros autores, entre los que se cuenta C.Malaparte (1931) agregan que los protagonistas de un golpe de Estado, también pueden ser grupos de civiles, ajenos al gobierno, que mediante acciones de desestabilización procuran crear el caos social, provocar la caída del gobierno y acceder al poder, lo cual, para nosotros es una hipótesis de difícil ocurrencia, salvo que la masa sea manipulada por grupos organizados que aprovechen de su posicionamiento institucional, de la existencia de presiones económicas; o de la disponibilidad de los medios de comunicación de masas [39].
El golpe de Estado es diferente de la revolución, porque que esta es más extensa en el tiempo y suele ser organizarse por grupos populares integradas por civiles ajenos al gobierno (ni funcionarios del poder, ni militares). También es diferente de las revueltas que suelen acompañar a los trastornos institucionales, en los cuales las muchedumbres ocupan espacios públicos, generan disturbios, desafían a las autoridades constituidas, a veces con violencia y siempre generando situaciones de caos social, las que pueden ser aprovechadas tanto por grupos populares que resisten la opresión de un gobierno que traiciona el pacto, como por el propio gobierno que procura la afirmación del poder establecido, como por otros grupos que aprovechan la circunstancia para impulsar un golpe de Estado.
El ejercicio de la fuerza, por los conjuntos populares antes señalados o por otros posibles, puede no constituir un golpe de Estado ilegítimo, sino ser la manifestación del derecho inherente al común de las gentes, radicante de la soberanía del Estado (ver H.Arbuet-Vignali 2014 t/p,, Anexo I). Este derecho, no es considerado por J.Bodin (1578), ni tampoco por H.Grocio (1576), por supuesto que, menos aún por el absolutista T.Hobbes (1651), pero si es tenido en cuenta por el pensamiento liberal de J.Locke (1690), es reconocido admirablemente en el ámbito de las relaciones internacionales por E.de Vattel (1758) y consagrado definitivamente por E.Kant (1795). La idea de derecho de resistencia a la opresión parte de una concepción humanista, que considera al ser humano individual como el centro de toda organización política y la base legitimadora de cualquier propósito de establecer un orden social. Sus antecedentes más remotos están en la concepción medioeval española del gobierno, dónde se entendía que el poder ordenador provenía de Dios (concepción ideológico religiosa), que este lo depositaba en el pueblo (por entonces un concepto abstracto, sin virtualidad operante en la realidad) y que este lo delegaba en el Rey a través de un pacto de alguna manera concretado, a fin de hacer efectivo su ejercicio para el ordenamiento y beneficio del pueblo; pero que si el gobernante violaba el pacto y usaba del poder con otras intenciones, ese poder era retrovertido al pueblo, que tenía derecho de castigar al monarca que no hubiera hecho fe a su palabra (ver F. Lope de Vega (1618). Esta es la esencia del derecho de resistencia a la opresión.
Nosotros pensamos que la diferencia básica entre un golpe de Estado y el ejercicio del derecho de resistencia a la opresión se encuentra en la existencia, o no, del gobernante al acto y en el elemento subjetivo que impulsa la acción del grupo que se revela, en el porqué y para qué se actúa. Si los gobernantes legítimos actuaron correctamente y fueron fieles a sus compromisos no se tratará de la puesta en práctica del derecho de resistencia a la opresión, y si traicionaron el pacto podrá haberlo. Además, cuando el conjunto que se rebela procura desplazar a las autoridades legítimamente electas y que actúan de acuerdo al pacto, recurriendo para ello a acciones planificadas y concretadas, con mayor o menor precisión, por un conjunto relativamente identificable, con el fin de sustituir a aquellas y ejercer el poder por el nuevo grupo, dándole sus orientaciones y sosteniendo sus intereses, se estará ante un golpe de Estado. Si, en cambio, el conjunto intenta desplazar del poder a un grupo de gobernantes ilegítimos, o que han sido electos legítimamente pero que han traicionado el pacto y usan el poder para fines diferentes de aquellos para cuya obtención se los transfirió el común de las gentes; si lo hacen mediante acciones originariamente espontáneas, aunque después se organicen, llevadas adelante por un conjunto que al principio aparece amorfo y que pueda denominarse “pueblo”; no con el fin de ejercer ellos mismos el poder, sino para abrir espacios que permitan sustituir a las autoridades que traicionaron el pacto por otras que lo cumplan en sus lineamientos generales; estaremos ante un levantamiento en ejercicio del derecho de resistencia a la opresión. Si se trata de una lucha contra un poder colonial con el fin de establecer un gobierno independiente o anexarse a otro diferente, también estaremos en un caso de resistencia a la opresión y esto no necesitará demostración [40]. Nosotros entendemos que cuando un pueblo, que está gobernado por las autoridades de un Estado al que por origen y tradición él no pertenece, que por algunas razones se siente discriminado y resentido [41], se levanta espontáneamente contra el, para darse autoridades que sienta como propias, también se está ante un supuesto de resistencia a la opresión; salvo cuando se dan otras circunstancias que desnaturalicen la acción y ellas sean evidentes, como el incitar abiertamente a la rebelión por potencias extranjeras, o que estas den apoyo material masivo a la misma o le suministren tropas.
Respecto al caso del euromaidán en Ucrania, es evidente que no se trata de un golpe de Estado llevado adelante por los estamentos militares ni por políticos en el poder. En la concepción de C.Malaparte (1931) podría tratarse de un golpe de Estado conducido por un pueblo incitado por intereses políticos. A nuestro parecer en sus comienzos se trató de una rebelión popular, motivada por las penurias económicas de un pueblo que se comparaba con la ostentosidad y el despilfarro de su Presidente y con la falta de amparo incluso en la oposición; en el comienzo y hasta algún momento se ejerció un legítimo derecho de resistencia a la opresión. Más adelante aparecieron otros personajes políticos que aprovecharon para sí la desestabilización que el movimiento de resistencia a la opresión había causado en el gobierno; el Presidente dejó vacante el poder y este pasó a otras manos, en alguna medida formalmente legitimadas por el régimen jurídico vigente [42]. No hubo un golpe de estado en sentido técnico, tampoco un cambio de autoridades impulsado por un auténtico movimiento de resistencia a la opresión. La admisión del nuevo gobierno como legítimo en las relaciones internacionales, la decidirá la comunidad internacional en el marco jurídico de las reglas para el reconocimiento de gobierno (ver H.Arbuet-Vignali 2005, Sección II, Numeral 4). Estas normas exigen para legitimar al nuevo gobierno, que surge en violación de las disposiciones constitucionales internas: que él sea efectivo, disponga de los resortes del poder y sea capaz de ordenar el país; que sea responsable y mantenga la fe de la palabra empeñada por el Estado con sus gobiernos anteriores; y que no haya surgido violando normas del Derecho Internacional, es decir que no haya sido producto de una intervención extranjera. Todos estos extremos son cumplidos por el nuevo gobierno instaurado en Ucrania el 22 de enero p.pdo.; por otra parte la doctrina rechaza la histórica exigencia del legitimismo (monárquico o democrático) y las de la legitimación posterior, ya que propenden a la vulneración de Principios esenciales al sistema del Derecho Internacional Público,como lo son el de la Igualdad Soberana de los Estados y el de la No Intervención [43].
En este contexto entendemos que las acciones consideradas, las del euromaidán, configuran el ejercicio del derecho de resistencia a la opresión, utilizado más adelante por un grupo opositor al gobierno, que aprovecha el desprestigio de las autoridades anteriores, la evidencia de sus abusos y la huída del Presidente en ejercicio, para, aupados en la justa revuelta popular, hacerse de los resortes del poder vacante, sin configurar un golpe de Estado propiamente dicho [44] .
Este nuevo gobierno, de acuerdo a las objetivas reglas del Derecho Internacional Público debe ser reconocido, porque cumple con ellas y, de hecho ello ha ocurrido [45], salvo en el caso de Rusia [46]cuya actitud de no reconocimiento sólo se explica como un respaldo político a las antiguas autoridades pro rusas y un rechazo a las nuevas pro europeas, esta posición no está amparadas por las exigencias del reconocimiento en el marco del Derecho Internacional público, pero es de recibo considerándola como retorsión admisible.
b. ¿Jurídicamente, qué ocurrió en Crimea? La caracterización de los hechos que se dieron en la península de Crimea entre el 22 de febrero y el 21 de marzo de 2014 (ver supra Numeral 3 b) tiene distintos aspectos a considerar. En primer lugar debe evaluarse las tensiones entre dos Principios considerados básicos en la materia: el de la Unidad Nacional e Integridad Territorial y el de la Igualdad de Derechos y Libre Determinación de los Pueblos y decidir cuál de ellos caracteriza e informa al movimiento de civiles crimeos realizado en conjunto con autoridades locales que condujeron a los primeros disturbios, a sucesivas declaraciones, a la realización de un referendo, a la declaración de un nuevo Estado soberano, independiente, la República de Crimea y, por último a la anexión del territorio a la Federación rusa. Para evaluar esto debe entrarse en el juego de las tensiones entre esos dos Principios considerados básicos en la materia.
El primero de ellos y el más antiguo porque, aunque frecuentemente violado [47] viene del Derecho Internacional Público que regulaba las relaciones de las monarquías absolutas desde mediados del siglo XVII, el de la Integridad Territorial, es un Principio según el cual, todo Estado tiene derecho a la totalidad de su territorio, a estar libre de la injerencia de otros Estados y a que nadie, ni nada, tenga el derecho de desgajar partes del mismo sin su consentimiento. El otro, originado en la modernidad del Siglo XIX y proyectado en la posmodernidad del movimiento de descolonización, el de la Libre Determinación de los Pueblos y no sólo coloniales, determina que el conjunto de seres humanos que vive en un territorio [48] son quienes deben determinar, como radicantes de la soberanía en ese espacio, si desean mantenerse bajo un orden político mayor, someterse a un orden político diferente o gobernarse por sí mismos, ajenos a cualquier otro grupo.
Nosotros nos inclinamos en general [49] por la prevalencia de este último Principio, por ser el que se adecua a las ideas básicas del Derecho Internacional Público posmoderno que, después de una demasiado larga historia, ha entrado a privilegiar al ser humano individual sobre los gobernantes que se les imponen y aún sobre los que él elige, y, después de mediado del siglo XX ha incluido entre las preocupaciones de las relaciones internacionales la protección de los Derechos Humanos individuales [50]. En la nueva filosofía jurídico internacional el ser humano individual prevalece sobre las cosas (el territorio) y los intereses de los gobernantes (las autoridades de turno) por lo tanto para nosotros debe prevalecer su voluntad sobre los intereses económicos, estratégicos o de otra naturaleza de los gobiernos de los Estados.
Además, la prevalencia de la autodeterminación de los pueblos sobre la integridad territorial ha sido la posición tradicional uruguaya (en el marco de la Liga Federal integrada por las Provincias de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Oriental y Santa Fe) cuando se sostuvo esta posición en el Congreso de Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay) el 29 de junio de 1815. Esta fue la posición de las Provincias Artiguistas frente a Buenos Aires que, en base al Principio de la Unidad Territorial heredada del Virreinato, pretendía mantener a todas las Provincias bajo su égida [51].
¿Cual es, en la práctica de los Estados, la situación del caso Crimea? Una pequeña mayoría de naciones ha respaldado el Principio de la Integridad Territorial al votar favorablemente la Resolución de la Asamblea General 68/262 (ver supra Numeral 4 e párrafos 1 y 2), Uruguay no lo hizo porque al abstenerse eludió pronunciarse eficazmente y muy pocos votaron en contra rechazando tal principio. Políticamente, en la situación de hecho, la comunidad internacional, aunque muy débilmente, ha respaldado la antigua idea de que el statu quo prevalece sobre la voluntad de los seres humanos. En una observación jurídica que trate de ser objetiva ¿se arriba a las mismas conclusiones?
Desde nuestra perspectiva no. La integridad territorial de Crimea respecto a Ucrania, históricamente tiene muy poco respaldo. Después de ser independiente o dependiente del Imperio Otomano, cuyo sucesor es Turquía, los destinos de Crimea se vinculan desde el siglo XVII con el Imperio Ruso y a fines del Siglo XVIII, bajo Catalina la Grande y las reglas del Derecho Internacional Público vigentes por entonces, lo integra de hecho políticamente y también de derecho por el reconocimiento de los demás Estados. Esta situación se mantiene desde la instauración de la Unión Soviética hasta 1954, cuando una caprichosa decisión de N.Jrushchov decide, después de 173 años y por un acto autoritario en festejo de un aniversario, que pase del dominio político de Moscú al de Kiev. Desde entonces la península ha pertenecido a Ucrania por 60 años. No parece que haya claros motivos que avalen la primacía de la idea de integridad territorial, máxime si se tiene en cuenta que, geográficamente puede vincularse con cualquiera de los dos Estados y que la mayoría de la población se ha mantenido étnicamente y lingüísticamente vinculada con Rusia, aún después de 60 años de pertenencia a Ucrania. Por estas razones nos inclinamos por la validez del referendo crimeo, cuya corrección y limpieza nadie ha discutido ni ha sido objetada por los numerosos observadores.
No obstante debe decidirse también si inciden otras circunstancias, como ser si ha existido o no intromisión en los asuntos internos de Ucrania por las autoridades y fuerzas armadas rusas a través de los hechos que protagonizaron en Crimea antes del referendo (ver supra Numeral 3 b y 4 f). El Principio de No Intervención (ver E.Jiménez de Aréchaga y H.Arbuet-Vignali 2005, Sección V) determina que ningún Estado o grupo de ellos puede intervenir directa o indirectamente, y sea cual sea el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. Las decisiones de las autoridades rusas en el sentido de que sólo enviarían fuerzas armadas para proteger a sus nacionales y evitar abusos sobre los crimeos ruso hablantes y étnicamente rusos y la posibilidad de que sean ciertas las afirmaciones acerca de que fueren rusas las fuerzas armadas actuantes y sus pertrechos, todos ellos sin identificación alguna, se ven oscurecidas por los mismos hechos descriptos y la realidad de la existencia de la base naval rusa de Sebastopol. Estos extremos no podemos esclarecerlos objetivamente con la información que disponemos; para adoptar una posición jurídicamente objetiva serían necesarias investigaciones de esta naturaleza que sólo podrían estar a cargo de un tribunal internacional actuante. Si partiéramos del supuesto que no hubo injerencias, la decisión de los crimeos sería válida por responder a su auténtica autodeterminación; si partiéramos del supuesto contrario, el referendo estaría viciado de nulidad por este tipo de acciones.
Lo que si resulta una clara violación al derecho internacional de los conflictos armados es el ocultamiento de la identidad de las fuerzas armadas y de sus pertrechos que se produjeron (ver supra Numeral 3 b, párrafo 2); no pueden pensarse que tales grupos estuvieran integrados por civiles, y de los datos resulta evidente que a alguna fuerzas armadas regulares pertenecían y, por lo tanto, debían ostentar claramente signos que las identificaran (ver H.Arbuet-Vignali 2008). Con la información a nuestro alcance, aunque pueda presumirse su origen ruso, no encontramos pruebas objetivas para afirmarlo.
Un último asunto a considerar referido a los hechos que analizamos, es la legitimidad internacional, o no, de la declaración de la independencia de Crimea concretada el 11 de marzo 2014 (ver supra Numeral 3 b, párrafo 8). Si se determinara que en los sucesos de Crimea de febrero-marzo 2014 hubiere habido intervención extranjera y ella hubiere sido determinante para que se produjera esa declaración, la misma estaría viciada de nulidad. En caso contrario, como parecería haber ocurrido, creemos en su legitimidad y que la independencia de Crimea muestra similitudes con la de Kosovo (ver H.Arbuet-Vignali y L.Barrios 2008 y H.Arbuet-Vignali, 2010), y a nuestro parecer, muestra en algunos aspectos mayores puntos de apoyo para su legitimidad. Crimea tiene vínculos menos estrechos con Ucrania que los que existían entre Kosovo y Serbia, ya que posee más tiempo de tradición independiente o vinculada a Rusia o el Imperio Otomano que a aquella. La viabilidad de Crimea como Estado independiente es similar a la de Kosovo: un territorio definido y suficientemente determinado; una población con antecedentes de convivencia y características que la diferencian de otras (aunque pudiera estar viciada por los desplazamientos forzados de la época estalinista); y que claramente decidió organizarse bajo reglas y autoridades que la ordenaran. Las realidades históricas, geográficas, políticas, sociales, étnicas, religiosas o culturales, son tan o, en algunos casos más favorables a la autodeterminación que las de Kosovo. Por último, en lo referente a la tensión entre Principios (ver supra en este literal párrafos 1 a 4), como en Kosovo, no se trata de un caso de descolonización que de principio la haga aceptable, ni tampoco de una pretensión caprichosa de independencia, lo que la descartaría y, por lo que hemos expuesto, entendemos que solo la viciaría si se comprobara una intervención rusa en la cuestión. Esto último, si bien ha sido sostenido en declaraciones de algunos Estados, no ha sido utilizado por ninguno para sostener la nulidad del referendo ya que, en Naciones Unidas sólo se adujo la prevalencia del Principio de la Integridad Territorial.
c. Las acciones en Naciones Unidas. La Resolución de la Asamblea General (ver supra Numeral 4 e) que no tiene carácter vinculante sino de mera recomendación (art. 10 de la Carta; ver E.Jiménez de Aréchaga 2014, Sección III), fue adoptada dentro de las competencias de la Asamblea y tiene un especial peso político, aunque en este caso debilitado por la gran cantidad de abstenciones, ausencias y votos en contra que suman casi la mitad de los Estados miembros.
La propuesta de resolución presentada en el Consejo de Seguridad y frustrada por el veto de Rusia puso en evidencia tanto el aislamiento diplomático en que se encuentra esta, como las carencias del sistema de seguridad colectiva de Naciones Unidas que, legítimamente, permite paralizar una acción que cuenta con el respaldo de 13 votos en 15, 1 abstención y 1 sólo voto en contra que es el que, en definitiva, impone su voluntad. Sobre estas carencias y la necesidad de superarlas ya no hemos pronunciado anteriormente (ver H.Arbuet-Vignali 2012).
d. Las sanciones. Las que se impusieran a Rusia por EE.UU. y la Unión Europea (ver supra 4 e, párrafo 3) también son legítimas pues están dentro del marco de las contramedidas admitidas, retorsiones y represalias (ver H.Arbuet-Vignali y E. Jiménez de Aréchaga, 2008, Sección III), y también lo son las adoptadas por Rusia en relación de Ucrania, como el aumento del precio del gas.
Una situación algo diferente se da con la propuesta rusa de federalismo en Ucrania (ver supra Numeral 4 f). Si ella hubiere tomado la forma de demanda directa a Kiev como condición para dejar de influir en ciertas regiones de Ucrania, consistiría en una violación del Principio de No Intervención en los Asuntos Internos. Como parece ser que se ha transformado en una propuesta para negociar en conjunto una salida para crisis de Ucrania entre esta, Rusia, EE.UU. y la Unión Europea; así considerada, sería un recurso de negociación legítimo[52].
6. Ucrania en abril.
a. Planteo. Nuestro análisis cerraba el flujo de nuestras fuentes de información al 31 de marzo. No obstante la prensa internacional ha nutrido el tema con informaciones de importantes sucesos ocurridos en abril que pueden modificar el curso de las acciones y, consecuentemente su análisis jurídico. Al sólo efecto de hacer conocer los hechos los reseñaremos brevemente y haremos ocasionales observaciones.
b. Las nuevas acciones separatistas. El 6 de abril, el grupo separatista y pro ruso República de Donetsk, toma el edificio gubernamental de la capital de este oblato y se ocupan también edificios en Lugansk, Járkov y Jarkiv [53]; el objetivo es obligar a que se llame a un referendo, similar al realizado en Crimea, proponiendo la autonomía de la región del Donbáss. Ante estas acciones Kiev acusa a Rusia de “instigar y financiar la nueva ola de disturbios separatistas”. El 7 de abril los activistas pro rusos declaran la independencia de la región de Donbáss y fijan el referendo para el 25 de mayo; Kiev vuelve a denunciar la injerencia rusa, afirma que los activistas procuran facilitar la incursión de tropas rusas apostadas a unos 30 kilómetros de la frontera.
El 8 de abril el gobierno de Ucrania recupera uno de los edificios en Járkov y acusa a Moscú de enviar provocadores al este de Ucrania para crear el caos. La situación continúa incambiada. Los separatistas se reúnen en unos 12 grupos que coinciden en un conjunto de reclamos, pero no en todos [54]. Rusia reclama para Ucrania [55] la federalización del país, el reconocimiento del idioma ruso como lengua oficial y que se adopte un estatuto de neutralidad para Ucrania que le impida incorporarse a la OTAN; Kiev rechaza estas pretensiones calificándolas como injerencia en sus asuntos internos. Los Ministros de Relaciones Exteriores de EE.UU. y Rusia, anuncian que convocarán a una Conferencia para solucionar el caso, en la que también participarán la Unión Europea y Ucrania. Por su parte la OTAN advierte a Rusia para que no continúe la escalada y la Unión Europea sigue apostando a una solución negociada.
El 9 de abril Ucrania da un ultimátum a los rebeldes pro rusos que continúan ocupando edificios públicos en Donetsk y Lugansk y que están armados: si en 48 horas no cesan sus acciones el gobierno lanzará una acción “antiterrorista”. El día 10, los grupos pro rusos continúan atrincherados, aprestándose para resistir, en medio de incertidumbres acerca de cuándo vencen los plazos; en definitiva el ultimátum no se efectivizará. En el Palacio Presidencial de Donetsk se instala el gobierno de la República de Donetsk integrado por 81 diputados elegidos por una asamblea y un ejecutivo de 7 miembros. La división que se evidencia en el país, lo pone en peligro de encaminarlo hacia una guerra civil entre pro rusos y pro ucranios. El 11 de abril se abre un paréntesis en el enfrentamiento y el jefe de gobierno de Ucrania, en una visita a Donetsk, alega a favor del diálogo y ofrece a los rebeldes una mejor descentralización [56].
El 12 de abril los revolucionarios se arman y se extienden por el este: toman varios edificios en Slaviansk, 100 kilómetros al norte de Donetsk y en dos ciudades más. El 13 Kiev exige que se depongan las armas, pide la rendición para antes de las 8 de la mañana del lunes 14, y afirman no estar dispuesto a permitir la repetición de los sucesos ocurridos en Crimea y sí a resistir cualquier intento de invasión. El Ministro de Exteriores ruso tildó la orden de delictiva, dijo que era responsabilidad de occidente evitar la guerra civil en el oeste de Ucrania y que plantearía el caso en el Consejo de Seguridad. Por su parte la OTAN pide a Rusia que retire sus tropas de la frontera con Ucrania y vuelve al juego de la disuasión para proteger la frontera este de Europa: envía la flota al Báltico y al mar Negro, aviones a Polonia, Rumania y los países bálticos y hace ejercicios militares en la frontera con Ucrania.
El 14, el Consejo de la República Popular de Donetsk, al expirar el lazo del ultimátum, mantiene sus posiciones y en Kiev se firma un decreto por el que se pone en marcha la “operación antiterrorista” dando intervención al ejército. Hay enfrentamientos menores en varias ciudades [57]. Entre los grupos no hay acuerdo sobre la formulación de las preguntas del referendo: federalismo y una mayor autonomía o la unión con Rusia. El Presidente Turchinov estaría dispuesto a hacer una consulta en todo el territorio nacional y conjuntamente con las elecciones presidenciales del 25 de mayo, sobre las posibilidad de un modelo federal; las autoridades rebeldes de Donetsk consideran un referendo sólo en las provincias (oblatos) de Donetsk, Járkov y Lugansk, de mayorías pro rusas, planteando la disyuntiva federalismo o secesionismo. El 15, día en que cerramos la recepción de datos para este trabajo, por la mañana, en Kiev, Turchinov afirmaba que las operaciones militares estaban en marcha, pero en el este, después de 24 horas del vencimiento del ultimátum, no se registraban movimiento de tropas, ni acciones contra los rebeldes y estos se mantenían firmes en sus posiciones. Por la noche, en cambio, Kiev comienza a tratar de sofocar la protesta rusa; tropas aerotransportadas toman el aeropuerto de Kramamatorks y tanques entran en Slavisnsk; algunas versiones hablan de bajas y otras de acciones sin mayor violencia. Los rebeldes se manifiestan dispuestos a resistir.
El 16 de abril, sin disparar un solo tiro los rebeldes se hacen de seis blindados y se frena la ofensiva de las fuerzas de Kiev. Las armas del ejército son antiguas, las tropas del gobierno carecen de experiencia, tienen poco adiestramiento y se mueven con dificultades; tampoco muestran mayor interés por combatir a sus compatriotas y suelen pasarse a los rebeldes; estos en Donetsk toman un nuevo edificio: el Ayjuntamiento.
c. Las sanciones. Si bien se continuó manejando el tema, las medidas siguieron sin poder concretar efectos eficaces en ningún sentido. El primero de abril, la OTAN suspende todo tipo de colaboración con Rusia, mientras el 2, Bruselas alerta de la posible caída del PBI europeo si se castiga a aquella. El 9 la Unión Europea está estudiando la posibilidad del envío de una misión civil a Kiev con el propósito de contribuir a estabilizar Ucrania. El 11 Moscú anuncia que vería como una amenaza la entrada de Ucrania en la OTAN y el 12 esta, en una acción que dice ser de advertencia, moviliza un número limitado de tropas hacia Ucrania, para disuadir a Putin. Por entonces los acuerdos entre la OTAN y Moldavia inquietan a Trandsnistria y ponen una nueva cuña entre la OTAN y Rusia. El 13 la Unión Europea impone nuevas sanciones a Rusia y EE.UU. amenaza con imponerlas. Ninguna de estas acciones resultó eficaz.
Más repercusiones pueden tener las amenazas de Rusia en cuanto el suministro del gas a Europa. El 3 de abril se perfila el planteo de una guerra energética entre Rusia y la Unión Europea, ya que esta depende de la energía que aquella le suministra, especialmente a través de los gasoductos de Ucrania. El 9 Putín, exige a Ucrania, que está debiendo más del margen admitido, que pague el gas por adelantado y el 10 amenaza a la Unión Europea con cortar los suministros a Ucrania si esta no paga; esta acción repercutiría en Europa ya que al hacerlo se reducirían las reservas de los depósitos en Ucrania y no se surtiría a Europa, además es legítima porque la posibilidad está prevista en los contratos de suministros. El 11 Bruselas plantea ayudar a Ucrania a pagar los suministros rusos de gas.
d. La reunión de Ginebra del 16 de abril. Paralelamente a las acciones de enfrentamiento de los últimos días (ver supra en este Numeral, literal b, párrafo 5), se organiza la reunión cuadripartita a la cual S.Lavrov pide que concurra una delegación de los rebeldes del Dónbass, laa que no se efectiviza. El 16, durante casi 7 horas se reúnen en un hotel de Ginebra J.Kerry (EE.UU.), C.Ashton (U.E.), S.Lavrov (Rusia) y A.Deshchytsia (Ucrania).
Pese a las dudas y temores sobre sus resultados, se llega a un acuerdo muy positivo para frenar la violencia en Ucrania. Rusia se obliga a contribuir a que los rebeldes del Donbáss (milicias pro rusas) depongan su actitud, entreguen las armas y desalojen los lugares ocupados. Ucrania se obliga a otorgar a los rebeldes una amplia amnistía, salvo en los casos de delitos muy graves; también se compromete a respetar la diversidad de sus regiones y s modificar su Constitución preparando un proyecto de Estado federal, en el que se otorgue mayores competencias a las regiones, reservando el gobierno central sólo la defensa, la justicia y las relaciones exteriores. Todos se comprometen a que lo acordado comience a ejecutarse de inmediato y a que OSCE tenga en el asunto un papel más activo para garantizar lo pactado, asistiendo al gobierno de Kiev y a las autoridades regionales. Los avances de la reunión resultaron mucho más positivos que lo que se podía esperar de ella antes de realizarse y se considera auspicioso. No obstante hay algunos temas de los que no se habló. Nada se dijo sobre la situación de Crimea; esto refuerza nuestra posición en el sentido de que se acepta la ocurrencia en ella de una revuelta legitimada por el derecho de resistencia a la opresión; así parece consolidarse la situación actual y alejar la posibilidad de reabrir las discusiones. Tampoco se habló de los problemas del suministro de gas a Ucrania y Europa, asunto que quedaría para las negociaciones entre los interesados. No hubo pronunciamiento sobre los movimientos de tropas, de la Unión Europea y de EE.UU. hacia las fronteras de Ucranias, las cuales suponemos que se retirarán a sus acantonamientos habituales una vez que la ejecución del acuerdo se concrete. Nos llama la atención el no pronunciamiento expreso sobre la admisión del idioma ruso como segunda lengua en Ucrania, pero suponemos que ese compromiso queda comprendido en el de hacer una nueva Constitución federal. Un nubarrón que se cierne sobre este apacible firmamento, pero que creemos que se podrá disipar mediante negociaciones de Rusia con las rebeldes del Donbáss, es que estos han manifestado ignorar los acuerdos de Ginebra porque ellos no estuvieron representados ni los representaba Rusia y, además, que piden la renuncia del gobierno actual de Ucrania.
Fecha de recepción: 20 abril 2014.
Fecha de aceptación: 15 mayo 2014.
Notas
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[*] Antiguo Catedrático de Derecho Internacional Público y, también de Historia de las Relaciones Internacionales en la Facultad de Derecho UDELAR; Consejero y antiguo Director del Consejo Uruguayo para las Relaciones Internacionales (CURI); premio CONICYT a la investigación jurídica Nivel III, 1999-2001. Correo electrónico: heber@arbuet.com.
46 oblatos (provincias), 22 repúblicas, 9 krais (territorios), 4 distritos autónomos, 2 ciudades federales 1 oblato autónomo. A los que ahora deben sumarse la República de Crimea y la ciudad federal de Sebastopol. [2] Las fuentes de datos de que se nutren los Numerales 1 a 3 se encuentran en diversos sitios de Wikipedia y en la información diaria de la prensa internacional, especialmente de El País de Madrid, Le Monde, le Figaró de Francia, y en la nacional, especialmente Semanario Búsqueda, El País de Montevideo, El Observador y soporte digital Uy.Press.
[3]La actual Federación Rusa, se constituyó al disolverse la Unión Soviética en 1991, su primer Presidente fue Boris Yeltsin por dos períodos entre 1991 y 1999. Cuando renuncia Yeltsin hereda el poder Vladimir Putin, jefe de la KGV, quién luego es electo en el 2000 y reelecto en el 2004; en el 2008, no pudiendo presentarse Putin a una tercer reelección consecutiva, es electo Dimitri Medvedev, quedando Putin en el cargo de Primer Ministro; y en 2012, esta vez por un período de 6 años es elegido nuevamente V. Putin, siendo designado Primer Ministro D. Medvedev.
[4]Dispone de la novena parte de las tierras del orbe.
[5]14 Estados con fronteras terrestres y marítimas o sólo terrestres: Noruega, Finlandia, Estonia, Letonia, Bielorrusia, Lituania, Polonia, Ucrania, Georgia, Azerbaiyán, Kazajistán, China, Mongolia y Corea del Norte; 2 con frontera sólo marítimas: Japón y EE.UU. por Alaska; y dos entidades: Abjasia y Osetia del Sur, desgajadas de Georgia con apoyo ruso.
[6] Excluyendo los territorios asiáticos de Rusia, Kazajistán y Turquía.
[7] Cerca del 0.5 % cada una: bielorrusos, moldavos, tártaros de Crimea y búlgaros; y con porcentajes menores: búlgaros, rumanos, polacos, judíos, armenios, griegos, tártaros y gitanos.
[8] Dividida en tres ramas: los cristianos ortodoxos ucranianos del patriarcado de Kiev, los del patriarcado de Moscú y los cristianos ortodoxos autoséfalos. Hay también católicos, cristianos reformados, musulmanes 3/5 de los cuales en Crimea y una pequeña porción de judíos.
[9] La actual Ucrania, se constituyó al disolverse la Unión Soviética en 1991; sus presidentes fueron L.Kravchuk (1991-94), L.Kuchma (1994/2005), V.Yúshchenko (2005-10), V.Yanukóvich (2010/14), y actualmente, como interino O. Turchinov.
[10]Rusia (E), Bielorrusia (N), Polonia, Eslovaquia y Hungría (O), Rumania y Moldavia (SO) y los mares Negro y de Azov (S).
[11]Que se extendía por las actuales Ucrania, Bielorrusia y Rusia europea.
[12]En 1559, la Unión de Lublin forma la República Nobiliaria de las Dos Naciones integrada por el Reino de Polonia y el Gran Ducado de Lituania, comprendiendo, además, territorios de gran parte de Ucrania, dos oblatos rusos, Bielorrusia, Estonia y Letonia. Se disolvió en 1795 en uno de los tres repartos de Polonia.
[13]En el siglo XVII llegarán a la parte oriental.
[14]La primera en 1676-81, le siguen 1686-1700, dentro del enfrentamiento de Europa con el Imperio Otomano, 1710-11, 1735-39, 1768-74, 1787-92, 1806-12, 1828-29, 1853-56, guerra de Crimea, 1877-78 y 1914-18, dentro de la Primera Guerra Mundial.
[15]El pretexto para desencadenar el conflicto fue una disputa entre mojes católicos y ortodoxos por la custodia de espacios con tradición y significado para el cristianismo, ubicados en los Santos Lugares, bajo jurisdicción otomana. Las causas reales fueron geoestratégicas y económicas: Rusia no tenía acceso al mar Mediterráneo sin el consentimiento del Imperio Otomano que controlaba el Bósforo y los Dardanelos, aquella quería abrirse paso y Francia y Gran Bretaña se oponían. El ataque partió del sultán en el Danubio dónde fue derrotado, pero logró el apoyo de Francia y Gran Bretaña; Rusia pierde la guerra, pero no ve afectada sus posiciones en Crimea.
[16]República Ucraniana, el Hetmanato, el Directorio de Ucrania, la República Socialista Soviética de Ucrania y la República Nacional de Ucrania Occidental, bajo influencia alemana.
[17]También en diciembre Ucrania firma la disolución de la URSS (ver supra), lo que reafirma su independencia.
[18]Los demás presidentes fueron: Leonid Kuchtmar (1994-2005), Víktor Yúshchenko (2005-10, también primer ministro entre 1999-2001), Víktor Yanukovich (2010-14, también primer ministro en 2002-05 y 2007), Oleksandr Turchinov (2014, primer ministro 2007 y 2014).
[19]A V.Yanukovih, preso dos veces en su juventud por delitos comunes, miembro del Partido Comunista de la URSS y líder del Partido de las Regiones ucraniano, de inclinación pro rusa, se le acusa de haber fraguado títulos universitarios y llevar una vida dispendiosa a costa del Estado.
[20]Yulia Timoshenko, líder del partido Patria y una de las cabezas visibles de la Revolución Naranja, aliada de Yúshchenko, con quién fuera Primer Ministra y enemiga de Yanukovich; durante la presidencia de este fue juzgada y encarcelada en 2011 por supuestos abusos de poder durante su administración; recién será liberada después de la caída de Yanukovich el 22 de febrero 2014. Yuriy Lutsenko, fue ministro del interior en los gabinetes de Y.Timoshenko; detenido en 2010 fue acusado, condenado y preso por abuso de funciones y malversación de fondos y fue liberado el 7 de abril de 2013, días después de la firma del tratado, por decisión de Yanukovich basadas en razones de salud.
[21] La Comunidad de Estados Independientes es una organización de integración económica, que reúne a 10 Estados de la antigua URSS y procura, entre ellos, concretar acuerdos económicos, de defensa, en relaciones internacionales y seguridad colectiva. Pese a que Ucrania fue un miembro fundador del sistema, no pertenece al mismo por no haber ratificado el estatuto de la Organización. No obstante ello participa como “miembro de facto”. Esta situación es el resultado de la política de Ucrania, que responde a los sentimientos encontrados de su población, y que la hace fluctuar entre el acercamiento a la Unión Europea y occidente o volver a acercarse a Rusia.
[22] Que se podría traducir como plaza pro europea. Se denomina así a las manifestaciones, disturbios y barricadas de protesta originados en la Plaza Independencia de Kiev, de carácter europeísta y que conducen al derrocamiento del Presidente pro ruso V.Yanukovich.
[23]El porcentaje de pro europeos disminuye de oeste a este: en el oeste de Ucrania lo apoya el 81 %, en Kiev el 75 %, en el centro el 56 %, en el sur este el 30 % y en Crimea el 18 %. El porcentaje pro ruso sigue la proyección inversa.
[24] Pero no se cumplió con la disposición constitucional de crear previamente una Comisión Investigadora para aclarar los motivos de la destitución.
[25]O.Turchinov, nacido en el centro del país pertenece y es fundador del partido europeísta Batkivshchyna, cercano a Y.Timoshenko y ha sido un activo participante de las protestas del Euromaidán.
[26]En 1954, por decisión de N.Jrushchov, Rusia cedió Crimea a Ucrania (ver supra Numeral 1 c, párrafo 2 in fine); en consecuencias, en 1991 al implosionar la URSS, el mayor apostadero naval ruso en el Mar Negro, Sebastopol, quedó en territorio extranjero, ucraniano, lo cual ha sido fuente de grandes preocupaciones en Moscú y el origen de muchas tensiones con Ucrania. La flota rusa del mar Negro, creada a consecuencias de la conquista de Crimea en 1793, en febrero de 2014, en un 70 % repostaba, en la base de Sebastopol, arrendada a Ucrania hasta el 2047 y con limitaciones por tratado en cuanto al número de sus unidades disponibles.
[27]Región del sur este, con un 45 % de población ruso parlante, la cual se manifiesta contra Kiev y pide hacer en marzo, un referendo para la anexión a Rusia.
[28] Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia N° 141/2010, sobre la conformidad con el Derecho Internacional de la declaración unilateral de independencia relativa a Kosovo. Ver: H.Arbuet-Vignali 2010.
[29]Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa. Ver H.Arbuet-Vignali 2014, Sección III, Numeral 3 b, párrafos 3 y ss..
[30]EE.UU., Francia, Gran Bretaña, Argentina, Australia, Chad, Jordania, Lituania, Luxemburgo, Nigeria, República de Corea y Rwanda.
[31]Entre otros: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, China, EE.UU., España, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Hungría, Israel, Italia, Lituania, Mongolia, Polonia, Rusia, Serbia.
[32]También lo hace con Moldavia y Georgia.
[33]Nos referimos a regiones de la propia Ucrania en el sud, el este y el centro este; al territorio de Transnistria que busca separarse de Moldavia; a los territorios del Osetia del Sur y Abjacia, separatistas de Georgia y a una cantidad de regiones en la fronteras asiáticas de Rusia, especialmente con Kazajistán.
[34] Debe tenerse en cuenta que desde que Catalina la Grande invadiera y conquistara a fines del siglo XVIII la península para Rusia, en Crimea se instaló la base de la flota rusa del mar Negro, desde dónde podía llegar al Mar Mediterráneo a través de los Dardanelos.
[35] Abjasia, originariamente bajo dominio de Georgia, con casi un 55 % de pro rusos, casi 20 % de georgianos y otro tanto de armenios; Osetia del sur, antes también bajo gobierno de Georgia, con 64 % de osetios pro rusos y un 25 % de georgianos; ambas regiones sobre la frontera rusa. Transnistra, originariamente dependiente de Moldavia, con un 32 % de moldavos, 30 % de rusos y 28 % de ucranianos, situada en la fronteras entre Moldavia y Ucrania. Gagauzia, territorio autónomo al sur de Moldavia, con 160.000 habitantes gagauzos o turco cristianizados, que en medio de la crisis de Crimea, el 2 de febrero 2014, mediante un referendo ilegal según Moldavia, por un 97 % favorable, votan por la Unión Aduanera organizada en torno a Rusia, rechazan la Unión Europea y deciden la secesión de Moldavia si esta pierde su independencia. Los territorio de Ucrania en el este, dónde los étnicamente ruso parlantes, llegan al 92.7 %; los territorios del sur de Ucrania, dónde alcanzan un 84 % y los territorios del centro este de Ucrania, dónde alcanzan el 59.3 %; especialmente ya se manifiestan movimientos separatistas en el este, en los oblatos (Estados) de Donetsk, Jerson, Lugansk, Mykolaiv y Zaporiskya. También existen zonas de población de ascendencia rusa en los Estados bálticos: Estonia con un 25 %, Lituania con un 27 % y Letonia con sólo el 6 % de la población, pero con la base rusa de Kaliningrado, la antigua Koenisberg de Kant. Por último existen enclaves en la frontera asiática (ver figura en pág. 13) especialmente sobre Kazajistán.
[36]Estas son: 1. Cuando seas capaz, finge incapacidad; cuando actúes, finge inactividad; cuando estés próximo, finge alejamiento; cuando estés lejos, finge proximidad. 2. Un ejército victorioso lo es antes de entrar en batalla; uno vencido va primero a la batalla y en ella busca la victoria. 3. Para el buen estratega lo esencial es la victoria, no las operaciones prolongadas. 4. Aquello que empuje al enemigo a moverse, haciéndole perder una oportunidad, asegura la victoria. 5. El buen estratega no tiene forma visible y es inaudible; así elimina al enemigo. 6. Lograr cientos de victorias después de otras tantas batallas, no es lo mejor; lo mejor es vencer sin combatir. 7. La vulnerabilidad reside en el enemigo. 8. Para avanzar irresistiblemente, ataque los puntos débiles; para retirarse sea más rápido que el enemigo. 9. No repita las mismas tácticas victoriosas; adáptese a las circunstancias de cada caso. 10. El que conoce al otro y se conoce a sí mismo nunca estará en peligro; quién no se conoce a sí, en lugar de una victoria tendrá una derrota; quién no se conoce a sí ni al enemigo perderá todas las batallas. >
[37]A quién, sin adoptar protagonismo, ha empujado a una profunda división manifiesta, y ha puesto muy cerca de una guerra civil a las que las circunstancias la conducen por sí solas y es discretamente alentada desde Moscú. Además la ha enfrentado a un soberbio e improcedente reclamo para que realice una reforma constitucional transformándose en Estado federal en beneficio de las regiones ruso parlantes.
[38] nte los repetidos fracasos del Consejo de Seguridad para solucionar la crisis de Ucrania, dado el veto de Rusia, aquella, junto con Alemania, Canadá, Costa Rica, Lituania y Polonia, presentaron el Proyecto que se aprobó por 100 votos a favor, entre los cuales estaban los de los países en similar situación que Ucrania (Azerbaiyán, Georgia, Moldavia, los bálticos), otros que tienen problemas de separatismo (España, Francia, Reino Unido) y los que desconfían de los avances rusos (EE.UU., los de la Unión Europea). Con 11 votos en contra, el de Rusia y sus alados políticos (Bielorrusia, Siria, Sudán), o ideológicos (Bolivia, Corea del Norte, Cuba, Nicaragua, Venezuela y Zimbabue) y Armenia, con similares problemas por el Nagorno (Alto) Karabaj. Se abstuvieron 58 países, entre ellos China, Uruguay, Argentina, Brasil, Ecuador, Guyana y Paraguay. Estuvieron ausente 24 Estados.
[39] Cuando se da este tipo de reacciones populares, normalmente responden a un descontento generalizado, producto de abusos de los gobernantes, corrupción, crisis económicas u otros malestares sociales que generan revueltas, a veces generalizadas mediante disturbios callejeros, ocupación de lugares o locales significativos, bloqueos de rutas o otros medios, que pueden conducir a la caída del gobierno y su sustitución o a lograr por negociaciones mejoras significativas en la situación.
[40]Ver E.Jimérnez de Aréchaga y H.Arbuet-Vignali (2005) y las Resoluciones de la Asamblea General, de las Naciones Unidas 1514/XV y 2625/XXV, estas en H.Arbuet-Vignali, R,Puceiro Ripoll y M.A.Vieira, 1993.
[41]Por ejemplo, porque no se les reconoce y admite el uso de su lengua o el ejercicio de sus costumbres.
[42]La sustitución de autoridades que motivó la ausencia del Presidente, se hizo siguiendo las normas constitucionales establecidas, salvo que no se formó una comisión para aclarar los motivos de la destitución, que está establecida y no se realizó. Esta inconstitucionalidad, nos parece que a esta altura de los acontecimientos ha quedado subsanada en aplicación del Principio de la efectividad.
[43]Estas exigencias “legitimistas” deben diferenciarse de prácticas posmodernas resultante de la intensificación de la interdependencia, como las que se producen con la existencia, por ejemplo, de “clausulas democráticas” en el marco de sistemas de integración o de profunda colaboración política, como la Unión Europea, la OEA, el Mercosur, la Unasur y otras. Estas clausulas no impiden el reconocimiento o no del nuevo gobierno, sino que determinan la exclusión o suspensión del sistema en que están insertas de aquel Estado que no cumple con ciertos parámetros.
[44]Ya dentro del mes de abril se han producido otros sucesos en este caso. El día 6, activistas pro rusos ocupan edificios oficiales en Donetsk, región habitada por una mayoría ruso parlante en el este de Ucrania, en la cuenca carbonífera y siderúrgica de Donbáss (cuenca del Donéts); el día 7 atrincherados en los edificios de gobierno y supuestamente con las armas obtenidas en el asalto a dependencias militares, declaran la independencia de la República de Donetsk; el 9 reciben un ultimátum de Kiev; el 10 se está a un paso de una guerra civil, con el peligro de intervención rusa; el 11 Kiev ofrece la autonomía a Donetsk a cambio de la paz, pero el 12 moviliza tropas para actuar contra los separatistas ruso parlantes. En este caso no nos cabe duda de que se trata de un auténtico movimiento de resistencia a lo que parte del pueblo siente como opresión del gobierno central, especialmente en lo concerniente a la supresión del idioma ruso como cooficial, le falta de autonomía y el peso de las contribuciones económicas al gobierno central, las que no se sienten compensadas. Pero es indudable que los hechos pueden servir a una intervención rusa, que de producirse quitarían legitimidad a la revuelta, al configurarse un caso de intervención indebida (ver H.Arbuet-Vignali, 2005, Sección V y también infra Numeral 6).
[45] Las nuevas autoridades son las que representan a Ucrania en las Organizaciones Internacionales y continúa manteniendo relaciones normales con la mayoría de los Estados del mundo.
[46]Y de algunos de sus aliados ideológicos.
[47] Recordar, como situación paradigmática, los tres repartos de Polonia en el Siglo XVIII.
[48]Y no sus gobernantes, monarca absoluto, monarca constitucional, autoridades democráticas o de otro tipo.
[49] Decimos en general, porque no se nos oculta la posibilidad de circunstancias absurdas en las cuales un grupo humano, sin diferencias importantes con el resto de la población integrada, pueda caprichosamente pretender separar un territorio por motivos coyunturales o que no responden ni al interés nacional ni al del grupo.
[50]Nosotros, ante los problemas globales, hemos modificado posiciones anteriores sobre un caso determinado, las Malvinas, en que antes privilegiábamos sin dudas la contigüidad territorial y los títulos históricos a otros indicadores. Actualmente damos prioridad a la autodeterminación, sobre los otros factores, aunque el caso Malvinas o Falkland merece un estudio más detenido por la situación particular de sus poblaciones importadas.
[51]El 12 de abril 2014, un comunicado de la Presidencia de la República Oriental del Uruguay, explica que el voto de abstención uruguayo en la Asamblea General del 27 de marzo 2014 (ver supra llamada 39) en el caso del referendo crimeo y su posterior anexión a la Federación Rusa “..reafirmó el compromiso con el derecho internacional y la integridad territorial de los Estados como Principios básicos de las Naciones Unidas para la convivencia pacífica...”. Sostiene que la integridad territorial es una norma imperativa de Derecho Internacional, que en el caso se aplica porque el referendo se realizó violando las normas constitucionales de Ucrania (lo que es exacto), pero no se pronuncia sobre si ella prevalece o no sobre el principio de Autodeterminación de los Pueblos. Pensamos que el Principio de Autodeterminación de los Pueblos es una norma de jus cogens del Derecho Internacional posmoderno porque tiñe todas las relaciones internacionales (ver H.Arbuet-Vignali, 2011) y el Derecho Internacional Público que las regula a partir de las décadas del 60-70 del siglo pasado; pensamos que el Principio de la Integridad Territorial fue una norma de jus cogens en el derecho internacional clásico y, en alguna relativa extensión en el llamado Derecho Internacional contemporáneo (1918-60/70) y que ahora es admitida como concesión a las potencias que quieren preservar su estabilidad, pero no como norma esencial; por lo expuesto supra, pensamos también que sostener frente a ella la prioridad de la integridad territorial no es la idea tradicional del Uruguay.
[52]Posteriormente, esta situación de propuesta para negociar, se concretará y será considerada en la reunión cuadripartita de Ginebra del 16 de abril de 2014 (ver infra, Numeral 6 d).
[53]Algunos de estos edificios fueron comisarías o servicios de seguridad, dónde se apoderaron de armas.
[54]Coinciden en aceptar la ayuda de Rusia, en reclamar el referendo sobre el estatuto de la región y en pedir la federalización de Ucrania; pero mientras unos sostienen la incorporación a Rusia, otros pretenden mantenerse en el marco de una Ucrania federal.
[55]Variando sus posturas de manera que algunas parecen ser propuestas y otras exigencias.
[56]Antes de esta crisis, las tendencias radicales secesionistas pro rusas eran marginales, pero se incrementaron notoriamente después de la crisis política del euromaidán, arraigándose en una población empobrecida, sin perspectivas de mejorar, sometida administrativamente al este y por las exigencia del gobierno central que les extrae recursos sin retribuirlos con servicios adecuados.
[57]Donetsk, Járkov, Lugansk, Artemivsk, Slaviansk, Kramatorski, Druzhkivka, Gorlovka, Horlivka, Yanákeva, Makiyivka y Mariúpol.
Bibliografía consultada
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